La venganza del cordero atado
Por Camilo Blajaquis
(Selección de poemas)
Poemas candados
Yo vi belleza en cada
paliza.
Y en cada requisa planeé mi
futuro.
De los tiroteos quedó esta
mirada.
De años con celda tengo
tantas ganas.
De la calle un doctor, maestro
y artista.
De las horas en visita, mis
lecciones de dolor.
Como gira en madrugada, el
ritmo de mi poesía.
El chamuyo con los pibes,
hoy mi única alegría.
De la droga un turista, un
simple consumidor.
Del hambre el resentimiento
transformado en mi canción.
Verdugueadas de la yuta,
como el sol de cada día.
De esos seres del juzgado,
mi alimento de injusticia.
La lluvia sobre las chapas
suena sobre mi conciencia.
Da razón a la esperanza,
que va escribiendo mi cuento.
La venganza del cordero atado
Esta noche hay luna llena,
tendría que ser remedio
santo.
Pero acá abajo todo esta muy
raro,
las miradas van bloqueadas,
desteñidas, agitadas,
se ven espejos de todos lo
colores,
en vanguardia los sabuesos,
los hechizados, los malignos.
De repente me descuelgan
seres que van cantando
melodías enchufadas a
parlantes sin lenguaje penal.
Personajes que no dependen
de siniestros signos
de oscuros síntomas, de
opacas aspiraciones.
Cantan que ficciones son los
planteos,
enseñan
¡que hundido estoy en un
sueño irreal!
les grito:
¡cansado voy de comprar
pinchados salvavidas
que flotan cuando no hay
mar!
Un viento poseído,
endemoniado por la vida
sale a la caza
de la luna llena.
Diagnóstico de esperanza
("Hay un denominador
común, que pondremos con mayúscula y que sirve de base de análisis para todos
los que piensan en los fenómenos sociales: CANSANCIO DE ESTAR OPRIMIDO".)
COMANDANTE ERNESTO CHE GUEVARA
Estoy vivo pero ya me
asesinaron
yo ahora vivo con los
muertos, con aquellos
olvidados, que encima son
los dueños
del mundo y la verdad.
Los chorros y los locos, los
drogados
y borrachos, ellos fabrican
mi realidad
ellos poseen la fórmula de
ser feliz.
A la suerte le pido que me
deje
salir de esta tumba que ya
no quedan
lágrimas que derramar,
todos mis llantos ya
tuvieron su momento.
Seguramente deben quedar
todavía
muchos golpes, eso no
importa
tengo guardadas más de mil
cicatrices.
Vivo con un cáncer de
angustia
pero todavía sueño un futuro
que ni sé si será mejor.
En mi corta vida tuve más
engomes que orgasmos
todavía no se qué espero
pero espero algo que viene, lento pero
viene.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario